Convertir XLS a GZIP te permite comprimir una hoja de cálculo de Excel para facilitar su almacenamiento o su transferencia a sistemas que trabajan con archivos comprimidos GNU. Filestar te ayuda a realizar esta operación en Windows y macOS, directamente desde tu computadora.
La compresión no convierte las tablas a otro formato de hoja de cálculo: conserva el archivo XLS dentro del archivo GZIP. Para volver a abrirlo en Excel, primero tendrás que descomprimirlo. La reducción de tamaño dependerá del contenido del documento.
Si trabajas con numerosos archivos, el procesamiento por lotes te permite comprimir varias hojas de cálculo en una misma operación, sin repetir el procedimiento para cada una. Cada XLS se procesa como un archivo independiente, algo útil para organizar entregas periódicas o preparar documentos para su almacenamiento.
Esta operación puede resultar práctica para profesionales de contabilidad que gestionan informes históricos, analistas que entregan datos a sistemas que admiten GZIP o equipos administrativos que archivan hojas de cálculo. Antes de comprimir tus documentos, conviene comprobar qué formato acepta el destinatario y si necesita acceder directamente al XLS.
Procesar los archivos localmente reduce la exposición de información frente a un servicio de conversión en la nube: no necesitas subir tus hojas de cálculo a servidores externos para comprimirlas. Esto es especialmente relevante cuando contienen datos financieros, información de clientes o registros internos. La seguridad también depende de la protección de tu equipo y de los permisos de acceso a los archivos.
Si quieres incorporar la compresión de XLS a GZIP a tu flujo de trabajo, ponte en contacto con nosotros y cuéntanos qué volumen de archivos necesitas procesar.