Convertir SVG a DST te permite pasar de un diseño vectorial a un archivo de bordado Tajima, utilizado por numerosas máquinas de bordado. Con Filestar, puedes realizar esta conversión directamente en tu equipo, tanto en Windows como en macOS, y procesar varios archivos por lotes para reducir las tareas repetitivas.
El SVG almacena formas y trazados que pueden ampliarse sin perder nitidez. El DST, en cambio, contiene instrucciones de puntadas y movimientos para una máquina de bordado. Por eso, convertir entre estos formatos no equivale simplemente a guardar la misma imagen con otra extensión: el resultado debe adaptarse a las necesidades de producción.
Esta conversión resulta útil para talleres de bordado, profesionales de la personalización textil y diseñadores que preparan logotipos o motivos para uniformes, gorras y prendas promocionales. Si gestionas una colección de diseños vectoriales, el procesamiento por lotes facilita preparar varios archivos sin repetir la operación individualmente.
Antes de bordar, conviene revisar el DST en un programa especializado y comprobar las dimensiones, la densidad de puntadas y la secuencia de bordado. Los detalles pequeños, los degradados y los trazados complejos pueden necesitar ajustes. Además, DST no conserva la información de color como una imagen vectorial, por lo que debes verificar la asignación de hilos.
Al procesar los archivos localmente, evitas subir logotipos, diseños exclusivos o encargos de clientes a un servicio de conversión en la nube. Esto reduce la exposición a terceros y te ayuda a mantener el control sobre material confidencial.
Si quieres incorporar Filestar a tu flujo de trabajo de bordado, ponte en contacto con nosotros para consultar tus necesidades de conversión.