Convertir JPEG a DST permite llevar una imagen al flujo de trabajo del bordado. El archivo JPEG contiene una imagen de mapa de bits, mientras que DST, el formato de bordado Tajima, almacena instrucciones de puntadas para máquinas compatibles. No se trata simplemente de cambiar la extensión: el diseño debe transformarse en un recorrido que la máquina pueda ejecutar.
Con Filestar, puedes trabajar con tus archivos desde una aplicación de escritorio disponible para Windows y macOS. El procesamiento por lotes te permite aplicar una misma operación a varios archivos, reducir tareas repetitivas y organizar mejor la preparación de tus diseños.
Esta transformación resulta útil para talleres de bordado, profesionales de la personalización textil y empresas que producen uniformes o artículos promocionales. Por ejemplo, permite preparar un logotipo para una camiseta corporativa, un emblema para ropa deportiva o un motivo decorativo para accesorios. Para facilitar el trabajo, conviene partir de una imagen nítida, con contornos definidos y sin detalles demasiado pequeños.
Antes de enviar el DST a producción, revisa el tamaño del bordado, la densidad y la secuencia de puntadas en una herramienta adecuada. El resultado también depende del tejido, del hilo y de los ajustes de la máquina. Además, DST no conserva los colores de la imagen como lo hace JPEG; debes comprobar la asignación de hilos por separado.
Procesar los archivos localmente reduce la exposición de tus diseños frente a servicios en la nube: evitas subir logotipos inéditos, encargos de clientes o material confidencial a servidores externos. Así mantienes un mayor control sobre dónde se almacenan y quién puede acceder a ellos.
Si necesitas preparar varios diseños o confirmar cómo encaja Filestar en tu proceso de bordado, ponte en contacto con nuestro equipo.